15
Fri, Dec

Gracias a los resultados de las elecciones legislativas, la alianza de fuerzas Cambiemos ha visto reafirmada su gestión; hecho que le permite profundizar las medidas emprendidas tibiamente durante la primera mitad de gobierno. Esto se vio reflejado en el discurso del presidente Mauricio Macri, el pasado lunes; alocución que dio en el Centro Cultural Kirchner, frente a decenas de funcionarios, gobernadores, legisladores nacionales y figuras del poder judicial. Sus palabras se centraron en la presentación de un plan de reformas, basado en tres pilares: modificación de tributos, generación de empleo y profundización de las instituciones.

Discutir pobreza sin debatir sobre la riqueza, hablar sobre funcionarios corruptos sin señalar a los empresarios que pagan coimas y hasta, por ejemplo, denunciar barrabravas sin apuntar a los dirigentes que los financian, instala una discusión incompleta, que solo puede lograr un juicio rengo, incompleto, más cercano a la venganza que a la búsqueda de un castigo ejemplar y reparador.

Hoy por hoy, la Industria Nacional no atraviesa su mejor momento, con baja en su productividad, apertura en las importaciones, crecimiento del desempleo, aumento en los costos de la energía y un tipo de cambio estancado con una inflación constante, hacen pensar que volvimos a los años 90’s donde se preponderó la importación de bienes, la estimulación en el desarrollo de los servicios y el desmantelamiento del aparato productivo nacional.

El caso de Santiago Maldonado viene dejando múltiples discusiones de época. Primero claro, su desaparición: el hecho de que se cumpla un mes sin tener rastros de él nos recuerda que en democracia, también hay desaparecidos. Lo son Julio López, lo es Migue Bru, lo es también Florencia Penacchi, lo es Sofía Herrara y tantos otros.

La invocación a la venganza de Donald Trump para con los terroristas que golpearon en Barcelona vuelve a mostrarnos la voluntad de imponer una verdad-no-cierta como herramienta para justificar el castigo a quienes ponen en jaque a la seguridad de la cultura occidental.

¿Existen similitudes entre la situación política actual de Cristina Fernández y la situación política de Álvaro Uribe Vélez en Colombia desde que dejó la presidencia en 2010? ¿!ué nos dice esto de la coyuntura electoral de la Argentina? 

Los datos sobre la vulnerabilidad de los jóvenes argentinos revelan una preocupante realidad de los adolescentes que quieren estudiar, trabajar e insertarse en una sociedad que los agrede física y simbólicamente, para dejarlos marginados de las oportunidades de un futuro digno.

Suscribite a nuestro Newsletter y recibí los últimos artículos a tu email de forma gratuita.